Y tu sin notar que mis ojos gritan,
Sin saber si quiera que mis manos hablan,
Que todo mi cuerpo dice que te ama,
Que el verte me brinda tempestad y calma.
Y tu que no sabes
Que mis mariposas, revueltas, anciosas,
Escapan sin luz,
Buscando refugio en otra morada
Que nos son tu pecho, tu cuerpo, tu cama
Y yo que me pierdo con esta pasión
Y tu que te alejas
Sin notar si quiera
Que mis ojos gritan, que mis manos hablan,
Que todo mi cuerpo dice que te ama...
Friday, May 23, 2008
UN PENSAMIENTO
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar solo es de grandes almas.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al fin no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo aprenderás que
Antes de hablar, es preciso que escuches.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar solo es de grandes almas.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al fin no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo aprenderás que
Antes de hablar, es preciso que escuches.
Monday, May 19, 2008
La apariencia no es sincera
acorralado, entre tu futuro y mi pared,
cuestionando cada una de las frases.
¿sabes? nunca estuviste en la canción,
pero, tan dulcemente te entregaste ...
y te oigo decir:
"dame tantas rosas como espinas me clavé.
no encajo bien tus bromas, ¿por qué serás tan cruel?
dame tantas rosas como espinas me clavé.
tan fácilmente explotas, ¿qué infierno te posee?
"extrayendo poco a poco todo de mis venas,
tus agujas pellizcan suave la piel.
¿sabes? nunca hubo una droga peor,
pero, esta vez, tampoco te escuché ...
y más de uno gritó:
"dame tantas rosas como espinas me clavé.
no encajo bien tus bromas, ¿por qué serás tan cruel?
dame tantas rosas como espinas me clavé.
tan fácilmente explotas, ¿qué infierno te posee?
"podrías pensar lo peor,que la apariencia no es sincera, no.
pasadas las noches en vela,
¿será una condena de amargo sabor?
podría perder el control,con apariencia embustera,
¿no?pasadas las noches en vela,
¿merezco que arda el corazón?
cuestionando cada una de las frases.
¿sabes? nunca estuviste en la canción,
pero, tan dulcemente te entregaste ...
y te oigo decir:
"dame tantas rosas como espinas me clavé.
no encajo bien tus bromas, ¿por qué serás tan cruel?
dame tantas rosas como espinas me clavé.
tan fácilmente explotas, ¿qué infierno te posee?
"extrayendo poco a poco todo de mis venas,
tus agujas pellizcan suave la piel.
¿sabes? nunca hubo una droga peor,
pero, esta vez, tampoco te escuché ...
y más de uno gritó:
"dame tantas rosas como espinas me clavé.
no encajo bien tus bromas, ¿por qué serás tan cruel?
dame tantas rosas como espinas me clavé.
tan fácilmente explotas, ¿qué infierno te posee?
"podrías pensar lo peor,que la apariencia no es sincera, no.
pasadas las noches en vela,
¿será una condena de amargo sabor?
podría perder el control,con apariencia embustera,
¿no?pasadas las noches en vela,
¿merezco que arda el corazón?
Friday, May 16, 2008
Recinto 11
La primera tristeza ha llegado. Tus ojos
fueron indiferentes a los míos. Tus manos
no estrecharon mis manos.
Yo te besé y tu rostro era la piedra seca
de las alturas vírgenes. Tus labios encerraron
en su prisión inútil mi primera amargura.
En vano tu cabeza puse en mi hombro y en vano
besé tus ojos. Eras el oasis cruel
que envenenó sus aguas y enloqueció a la sed.
Y se fue levantando del horizonte una
nube. Su tez morena voló a color. De nuevo
fue oscureciendo el tono de los días de antes.
Yo abandoné tu rostro y mis manos
ausentaron las tuyas. Mi voz se hizo silencio.
Era el silencio horrible de los frutos podridos.
Oí que en mi garganta tropezó la derrota
con las piedras fatales.
Yo me cubrí los ojos
para no ver mis lágrimas que huían hacia mí.
Luego tú me besaste, dijiste algo. Yo oía
llorar mis propias lágrimas en el primer silencio
de la primer tristeza. El alma de ese día
llegó de lejos —tu alma— y se quedó en mi pecho.
fueron indiferentes a los míos. Tus manos
no estrecharon mis manos.
Yo te besé y tu rostro era la piedra seca
de las alturas vírgenes. Tus labios encerraron
en su prisión inútil mi primera amargura.
En vano tu cabeza puse en mi hombro y en vano
besé tus ojos. Eras el oasis cruel
que envenenó sus aguas y enloqueció a la sed.
Y se fue levantando del horizonte una
nube. Su tez morena voló a color. De nuevo
fue oscureciendo el tono de los días de antes.
Yo abandoné tu rostro y mis manos
ausentaron las tuyas. Mi voz se hizo silencio.
Era el silencio horrible de los frutos podridos.
Oí que en mi garganta tropezó la derrota
con las piedras fatales.
Yo me cubrí los ojos
para no ver mis lágrimas que huían hacia mí.
Luego tú me besaste, dijiste algo. Yo oía
llorar mis propias lágrimas en el primer silencio
de la primer tristeza. El alma de ese día
llegó de lejos —tu alma— y se quedó en mi pecho.
ELEGÍA NOCTURNA
Ay de mi corazón que nadie quiso
tomar entre mis manos desoladas.
Tú viniste a mirar sus llamaradas
y le miraste arder claro y sumiso.
(El pie profundo sobre el negro piso
sangró de luces todas las jornadas.
Ante los pies geográficos, calladas,
tus puertas invisibles, Paraíso.)
Tú que echaste a las brasas otro leño
recoge las cenizas y al pequeño
corazón que te mueve junta y deja.
Alguna vez suspirarás, alguna
noche de soledad oirás mi queja
tuya hasta el corazón como ninguna.
tomar entre mis manos desoladas.
Tú viniste a mirar sus llamaradas
y le miraste arder claro y sumiso.
(El pie profundo sobre el negro piso
sangró de luces todas las jornadas.
Ante los pies geográficos, calladas,
tus puertas invisibles, Paraíso.)
Tú que echaste a las brasas otro leño
recoge las cenizas y al pequeño
corazón que te mueve junta y deja.
Alguna vez suspirarás, alguna
noche de soledad oirás mi queja
tuya hasta el corazón como ninguna.
Wednesday, May 14, 2008
poema
Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada me llene el corazón,
si no es tu imagen,
y haya una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada por una luz—cualquiera...
Mientras yo presienta que eres y te llamas así,
con ese nombre tuyo tan pequeño,
seguiré como ahora, amada mía,
transido de distancia,
bajo este amor que crece y no se muere,
bajo este amor que sigue y nunca acaba.
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada me llene el corazón,
si no es tu imagen,
y haya una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada por una luz—cualquiera...
Mientras yo presienta que eres y te llamas así,
con ese nombre tuyo tan pequeño,
seguiré como ahora, amada mía,
transido de distancia,
bajo este amor que crece y no se muere,
bajo este amor que sigue y nunca acaba.
Thursday, May 08, 2008
El iracundo - J.A. Godoy - extracto
Soy el inquisidor de caminos, un transeúnte de nubes y tormentas, que se acerca de
vez en cuando a la sabiduría y se queda con las manos repletas de ignorancia por el
sólo hecho de pensar en ser sabio. Pescador de lo insalvable y un desertor de leyes,
armando mis propios horizontes voy buscando puertos y destinos repitiendo plegarias
de dioses en mis intentos por ser mortal, pero muero a cada instante en que me
resuelvo como un ser distante de toda divinidad aparente.
Invento ardides que me lleven a intensificar mis logros, mientras pierdo vuelo entre
nubes y los vientos me agostan los días y los intentos; me vuelvo necio y prohíbo a mi
alma que se rinda a lo simple; me vuelvo Dios y ciego, voy matando mis ideas y
resucitando caminos que jamás pensé que iba a transitar.
Soy lo necesario para los ojos de aquellos lobos, y lo inminente en el corazón de los que
no se atreven; pasajero raído de luchas sin resolver y fantasma de cuerpo muerto y
mente activa; eso soy, un noble sin tierras, y un halcón esperando el despertar de los
ángeles; un inquisidor de caminos, buscador de los artilugios de lo divino e incesante emancipador de lo soñado... un transeúnte de nubes y tormentas, que va soñando ser
sabio y sólo se queda preguntándose qué es esa ignorancia, que se ha quedado a
dormir a los pies de sus huellas.
Imagen y semejanza de la destrucción, un hipócrita que va cantando salmos mientras
asesina impiadosamente a lo débiles y engaña a los ignorantes; político locuaz
que va rifando vidas por un poco de poder; mezquino de lo eterno, que compra y vende con los oros que gritan su verdad bajo las cúpulas blancas de ciudades santas que no lo son, y
nunca lo serán; soy un perdedor bañado en plata, un vencedor de imaginerías y el
visitante perfecto en los sueños de los que buscan algo de cierto.
vez en cuando a la sabiduría y se queda con las manos repletas de ignorancia por el
sólo hecho de pensar en ser sabio. Pescador de lo insalvable y un desertor de leyes,
armando mis propios horizontes voy buscando puertos y destinos repitiendo plegarias
de dioses en mis intentos por ser mortal, pero muero a cada instante en que me
resuelvo como un ser distante de toda divinidad aparente.
Invento ardides que me lleven a intensificar mis logros, mientras pierdo vuelo entre
nubes y los vientos me agostan los días y los intentos; me vuelvo necio y prohíbo a mi
alma que se rinda a lo simple; me vuelvo Dios y ciego, voy matando mis ideas y
resucitando caminos que jamás pensé que iba a transitar.
Soy lo necesario para los ojos de aquellos lobos, y lo inminente en el corazón de los que
no se atreven; pasajero raído de luchas sin resolver y fantasma de cuerpo muerto y
mente activa; eso soy, un noble sin tierras, y un halcón esperando el despertar de los
ángeles; un inquisidor de caminos, buscador de los artilugios de lo divino e incesante emancipador de lo soñado... un transeúnte de nubes y tormentas, que va soñando ser
sabio y sólo se queda preguntándose qué es esa ignorancia, que se ha quedado a
dormir a los pies de sus huellas.
Imagen y semejanza de la destrucción, un hipócrita que va cantando salmos mientras
asesina impiadosamente a lo débiles y engaña a los ignorantes; político locuaz
que va rifando vidas por un poco de poder; mezquino de lo eterno, que compra y vende con los oros que gritan su verdad bajo las cúpulas blancas de ciudades santas que no lo son, y
nunca lo serán; soy un perdedor bañado en plata, un vencedor de imaginerías y el
visitante perfecto en los sueños de los que buscan algo de cierto.
RIMA XXV - becquer
Cuando en la noche te envuelven las alas de tul del sueño y tus tendidas pestañas semejan arcos de ébano, por escuchar los latidos de tu corazón inquieto y reclinar tu dormida cabeza sobre mi pecho, diera, alma mía, cuanto posea: ¡la luz, el aire y el pensamiento!
Cuando se clavan tus ojos en un invisible objeto y tus labios ilumina de una sonrisa el reflejo, por leer sobre tu frente el callado pensamiento que pasa como la nube del mar sobre el ancho espejo, diera, alma mía, cuanto deseo: ¡la fama, el oro, la gloria, el genio!
Cuando enmudece tu lengua y se apresura tu aliento y tus mejillas se encienden y entornas tus ojos negros, por ver entre sus pestañas brillar con húmedo fuego la ardiente chispa que brota del volcán de los deseos, diera, alma mía, por cuanto espero, la fe, el espíritu, la tierra, el cielo.
Cuando se clavan tus ojos en un invisible objeto y tus labios ilumina de una sonrisa el reflejo, por leer sobre tu frente el callado pensamiento que pasa como la nube del mar sobre el ancho espejo, diera, alma mía, cuanto deseo: ¡la fama, el oro, la gloria, el genio!
Cuando enmudece tu lengua y se apresura tu aliento y tus mejillas se encienden y entornas tus ojos negros, por ver entre sus pestañas brillar con húmedo fuego la ardiente chispa que brota del volcán de los deseos, diera, alma mía, por cuanto espero, la fe, el espíritu, la tierra, el cielo.
Monday, May 05, 2008
poema
Me gusta jugar con fuego
Pero no apagar el fuego de los demás
Me gusta ver brillar las estrellas
Pero mas me gusta ver el cielo llorar
Me gusta el susurro del mar
Pero mas me gusta la luna iluminar
Me gusta el brillo de tus ojos
Pero más me gustan tus labios rojos
Me gusta tu forma de caminar
Pero mas me gusta tú forma de mirar
Quisiera sentir tus suaves labios y El latir de tu corazón
Pero más quisiera sentirte a ti Al lado de mi amor
Pero no apagar el fuego de los demás
Me gusta ver brillar las estrellas
Pero mas me gusta ver el cielo llorar
Me gusta el susurro del mar
Pero mas me gusta la luna iluminar
Me gusta el brillo de tus ojos
Pero más me gustan tus labios rojos
Me gusta tu forma de caminar
Pero mas me gusta tú forma de mirar
Quisiera sentir tus suaves labios y El latir de tu corazón
Pero más quisiera sentirte a ti Al lado de mi amor
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